Prevención de piojos

Los piojos de la cabeza son diminutos parásitos que pueden afectar a todas las personas y especialmente a niños de entre tres y diez años.  Producen picor y a veces ronchas y heridas por el rascado.

En nuestro medio es muy frecuente la presencia de piojos en los colegios y aunque no transmiten ninguna enfermedad, son muy molestos.

Si en el colegio de sus hijos se detecta la existencia de piojos, no hay que alarmarse ni tampoco hay que hacer tratamiento indiscriminado a los niños.  Simplemente hay que revisar más a menudo el cabello y estar pendientes de los signos que pueden indicar la presencia de piojos.

¿Se puede prevenir el contagio de piojos?

Es imposible evitar al 100% el contagio de piojos, pero hay unas medidas que se pueden tomar para reducir las posibilidades, ya que los piojos sólo se contagian por contacto de cabezas o a través de objetos compartidos (peines, gorras...)

  • Evitar el contacto directo con la cabeza infectada (explicar a los niños que no deben juntar sus cabezas al jugar, escribir...)
  • No compartir objetos personales como peines, gorras, almohadas, toallas...
  • Limpiar con agua a más de 60 grados y jabón durante 10 minutos los objetos que hayan estado en contacto con el pelo con piojos (cepillos, gorras, adornos, cintas...)
  • Ante un caso de piojos se debe comunicar a las personas del entorno y al colegio, para que puedan tomar precauciones.
  • No es útil hacer tratamientos para prevenir (como aguas de colonia, champús antipiojos o echando unas gotas de locción en la cabeza), ya que pueden crearse resistencias y será más difícil eliminar los piojos cuando aparezcan.

¿Cómo saber si hay piojos?

Cuando el niño se rasca insistentemente o bien en la escuela se detecta la presencia de piojos, es preciso revisar el cabello con frecuencia ya que los síntomas pueden tardar una semana en notarse.